Tú, tú eres el que tiene esa capacidad para emocionarme… ¿Por qué te has ido? ¿Dónde estás? ¿Por qué me dejas este humo al que no puedo abrazar?
Me diste alas, me diste algo que creer, algo por lo que luchar y la firmeza de que no era una idiota por soñar.
Estás tan lejos ahora por más que te veo ahí… Estás tan terriblemente lejos que tengo la certeza que nunca más te acercarás de nuevo.
Y aunque intento convencerme, no deseo renunciar a ti. Es un anhelo permanente, una locura destructiva que me hace sentir que pierdo el tiempo, que desgrano segundos inútiles, huérfanos de la fuerza que tenía antaño.
Quiero ser aquello que soñé en el breve tiempo en que fuimos consciente de que existíamos en este amplio planeta, quiero tener la chispa aquella de nuestros ojos y, sobre todo, la pasión irrefrenable que me empujaba a hacer lo que más quiero, lo que más me llena y me hace tan feliz.
A veces quiero ser tú… Y eres un completo enigma, pero no me hace falta más.
Nota: Sólo unos pocos van a entender de lo que realmente hablo. Necesitaba desahogarme, nada más.
0 nómadas han dejado mensaje:
Publicar un comentario en la entrada