Es tonto sentirse débil por los sentimientos pero ahí estoy yo, en el nutrido grupo de personas que intentan ocultarlos. Ser fuerte es una necesidad y aparentarlo, es urgente.
Hay que ser de roca por fuera para poteger el fino cristal que tenemos dentro... Error. Así sólo conseguimos rompernos más rápido...
Dicen los orientales que hay que ser junco, que hay que ser agua, que hay que fluir y erosionar...
Soy emociones en un porcentaje tan alto como los esfuerzos que dedico a no parecer así y aún...
Hay un rincón en mí, uno muy escondido, en el que habitas...
Tu olor, la sensación de la brisa, los colores del cielo, el horizonte siempre poblado de mar...
Extraño mi tierra, como sólo se extrañan las cosas que se pueden tener a medias. La gente, el acento, el calor y los sonidos conforman lo que soy pero,...
Ni contigo ni sin ti, pequeña isla atlántica; pues hoy regresaría con los ojos cerrados y mañana me agobiaría tu extensión.
Mis colegios, los parques donde jugué, las lágrimas en el jardín del centro, las caminatas a por galletas, las chiquilladas, las decepciones, los amores, los sueños, Efrén, Yanira, Dayana, Guaci, Eli,zabeth Sangel, Yeray, Cristopher, Carmen, Gavin, Érika, Jeru, Joshua, los viajes, las chuletadas, la Universidad, Migue, Zyan, Raque, Juan, Sandra, Laura, Igna, Eli, Bea, Susana, Ardiel, Silvia,...
Todos esos nombres son yo, todos esos que parecen recuerdos sin vida,...
Kilómetros desde hace un año...
Es la magua del ausente.
4 nómadas han dejado mensaje:
sin palabras... qué lindo todo
(K)
Después de tantos años viviendo allí, la gente que nos acompañó en la aventura de crecer pasó a formar parte de nosotras... A ser nosotras mismas, quienes somos.
Teníamos que salir. Nuestros sueños, nuestras ambiciones se ahogaban en mitad de ese Atlántico que ya no veo al abrir la ventana de mi habitación.
Después de leer esto, veo que pensamos igual. No es tanto ese pedazo de tierra lo que echamos de menos. Extrañamos a las personas que se quedaron ahí, que son dueñas de un trozo de nosotras mismas, pero que no son tan nuestras como para arrastrarlas en nuestras nuevas aventuras. El corazón se encarga de mantenerlas a nuestro lado, pero a veces, eso no basta.
En mi caso, si volviera con intenciones de quedarme sería yo la que se ahogaría. Me da miedo regresar y no salir. Me da miedo junio...
Si hay algo que me gustó de ti cuando te conocí, es que eras como yo. No en caracter, ni personalidad. En las vueltas frenéticas que da mi brújula buscando un camino, encontré algo parecido a un compañero. No quiero que hagas lo que yo, ni que me sigas. Quiero que seas tú y que se cumplan tus sueños. Quiero oírte hablar y sonreír, sin envidia, cada vez que consigas lo que buscabas y llorar a cada desilusión. No soy lo que se dice expresiva ni de hablar mucho de mis sentimientos... A veces callo y otras veces parece que no escucho. Puede que a veces sea así, para qué mentir. Pero eso no quiere decir que no me importe.
Déjame ser testigo.
Si algo he aprendido estando fuera, es que muchas de las personas que nos ven salir de la isla en busca de nuevas ilusiones, esperan nuestro regreso cuando ya hemos fracasado. Dicen apoyarnos, desearnos lo mejor,... Pero sólo quieren que vuelvas y darse la razón a sí mismos. Todo porque ellos no se ven capaces de salir.
Tú saliste, y la extrañas. Eres de las que mejor puede entenderme. Eres ese algo parecido a un compañero. Si haz de volver, que no sea porque te rendiste, ni lo atribuyas al fracaso. No les des la razón. Vuelve a intentarlo. Si vuelves, iré a recibirte. Cuando tengas fuerzas, te daré una patada para que vuelvas a salir. Te preguntaré qué es lo que quieres, y lucharemos por eso.
Lucha. Lucha. Y cuenta conmigo.
Uy, fuerte tocho xD
Uy, fuerte tocho xD
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